OAuth2 permite que aplicaciones de terceros reciban acceso limitado a un servicio HTTP, ya sea en nombre del propietario de un recurso o permitiendo que una aplicación de terceros obtenga acceso por cuenta propia. Gracias a OAuth2, los proveedores de servicios y las aplicaciones consumidoras pueden interactuar entre sí de forma segura.
En OAuth2, hay 4 roles:
Resource Server: el servidor que aloja los recursos protegidos y proporciona acceso a ellos en función del token de acceso.

Los componentes OAuth2 de Server y Client admiten PKCE (Proof Key for Code Exchange), que es una extensión del flujo Authorization Code para prevenir ataques CSRF e inyección de códigos de autorización (RFC 7636).